Vengo de flores y rocío,de espuma de mar y capricho de dioses.
Soy perla pequeña y delicada,
de blanco absoluto que cegada por el hombre,
embellece la tierra. 

Nazco de aliento de dioses y designio divino.
Incautadas mis alas para encontrar mi parte perdida,
sucumbo al yugo del varón quien atesora mis dones, cuando mis amores son maldecidos.

Oro de rodillas ante un dios al que yo le di vida,
pero olvidada y esclavizada no quedaré.

Soy espíritu y árbol frondoso,
follaje de mirra que susurra con el viento los secretos de la vida.
Capullo milenario que da como fruto  Reyes y emperadores, mendigos y olvidados,
eslabones que enriquecen la vida y pintan la Historia.

Guardo la sangre dadora de vida,
sangre caliente que fecunda la tierra.
Pechos de ambrosía que serenan desgracias e invitan al amor,
mientras en mi vientre hierve la revolución y estalla la guerra.
Soy dadora de luz y pilar de fuerza,
un nido donde se gesta la esperanza de toda la humanidad.

No soy la rosa de las colinas,
soy el filo de la espina.
Corro en pos de un mañana bañado en mi gloria y una Historia entintada por mi coraje.

Soy guerrera, amante de la velocidad y el desafío,
soldado imparable y paloma rapaz.
Me visto acorde al mundo pero mi corazón palpita desnudo al son de libertad y trabajo.
No tengo rencor pues así nací y así moriré.

Al final no soy solo mujer.
Soy todo, soy Caarmela”

 

En honor a:

Carmen Schroeder de La Vega 1911 – 2001

Maria del Carmen Beristain Schroeder 1948 – 2016

SIEMPRE AMOR – SIEMPRE PAZ